13
jul

Los controles de alcoholemia  tienen dos objetivos claros: uno es disuadir a los conductores de  ingerir alcohol cuando conduzcan y el segundo es sancionar a las personas que conduzcan con una tasa de alcohol superior a la permitida, pues pueden suponer un riesgo no sólo para ellos mismos, sino para el resto de personas.

 

Por eso, desde Ángel Prada Abogados  te recomendamos que si vas a conducir no tomes nada de alcohol.  Pese a las recomendaciones, son muchas las personas que conducen bajo los efectos de esta sustancia, por eso hoy os contamos cómo actuar ante estas situaciones, pues como conductor tienes una serie de obligaciones pero también de derechos.

 

La Ley de Seguridad Vial Española establece como delito conducir con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0.60mg por litro, o en sangre superior a 1.2 gr por litro. En el caso de que la tasa de alcohol sea superior a los 0.25mg por litro en aire o 0.50gr por litro en sangre se llevarán a cabo sanciones administrativas.

 

Hay que tener en cuenta que no puedes negarte a hacer el control, pues la negativa puede conllevar la inmovilización del vehículo y se considera un delito contra la seguridad vial. Debes tratar con respeto y corrección a los agentes, evitar las discusiones y enfrentarte a ellos pues se puede considerar un atentado a la autoridad o desobediencia. El procedimiento de estos controles es el siguiente:

 

  1. Un agente de tráfico te dará el alto, te informará del proceso que va a realizar, así como de tus deberes y posibles sanciones.
  2. Realización de la prueba. La autoridad te ofrecerá una boquilla esterilizada que tú deberás colocar en el aparato medidor. Tendrás que soplar intensamente hasta que el aparato emita un sonido que indica que la prueba ha finalizado. Si el resultado es 0 podrás reanudar la marcha, si el valor es superior al límite establecido se repetirá la prueba pasados 10 minutos.
  3. Segunda prueba. Si la tasa es inferior a la permitida podrás marcharte, si no es así, se abrirá un proceso sancionador y no podrás seguir conduciendo. Otro conductor sobrio podrá hacerse cargo del coche o en su defecto éste será retenido.
  4. Análisis de sangre. Si el conductor no está de acuerdo con el resultado de la prueba espirada puede solicitar ser conducido a un hospital para realizarle una prueba de sangre u orina. Si el resultado es positivo, éste correrá con los gastos.
  5. Traslado a comisaria. Si la tasa de alcohol pudiera dar lugar a la comisión de un delito (+0.60mg/litro en aire), el conductor puede ser trasladado a dependencias policiales a declarar. Tendrán derecho a una llamada y a la presencia de un abogado.

 

En  Ángel Prada Abogados te ofrecemos el asesoramiento legal necesario en casos de  conducción bajo los efectos del alcohol u otras sustancias. Juntos trabajaremos para mejorar esta situación.

0 Sin comentarios

Deja un comentario