01
jul

El consumo de bebidas alcohólicas está presente en uno de cada tres accidentes de circulación, lo que evidencia que es una actividad compleja y peligrosa y que la ingesta de alcohol aumenta  los riesgos de sufrir un accidente.

 

La conducción de un vehículo puede llegar a realizarse de una manera muy automática, sin prestar atención a lo que realmente se está haciendo. Sin embargo, esta actividad requiere de una coordinación especial, sobre todo ante situaciones imprevistas.

 

Cuando se conduce habiendo bebido se trastorna la conducción, pues la percepción visual se altera, el tiempo de reacción aumenta y se reduce la coordinación motriz. Incluso se puede distorsionar la sensación de velocidad y que consecuentemente vayamos más rápido y que no se tenga una imagen real de las distancias y de la situación del vehículo.  Lo más impactante es que es estas sensaciones pueden aparecer incluso antes de que el conductor note las primeras sensaciones de embriaguez. Todo esto unido a la sensación de control que provoca el consumo de alcohol hace que los conductores se expongan a situaciones muy peligrosas, subestimando los riesgos que conlleva esta actividad.

 

Por todos estos motivos, desde Ángel Prada Abogados os hacemos unas recomendaciones básicas:

  • Evita siempre que un amigo/a conduzca si ha bebido alcohol.
  • No subas en el vehículo de alguien que haya bebido.
  • Y sobre todo, no conduzcas aunque sólo hayas tomado una copita.
  • Hacer uso del coche no es algo tan esencial como para poner tu vida en riesgo.

 

En caso de que te veas implicado en alguna situación en la que el alcohol esté por medio, no dudes en llamarnos. En Ángel Prada Abogados somos especialistas en accidentes de tráfico, conducción bajo los efectos del alcohol u otras sustancias, conducción sin carné y conducción temeraria. Nosotros estamos para ayudarte, pero tú controlas la situación y te recomendamos encarecidamente que si bebes, no conduzcas.

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